La langosta de mar y su madre

La Langosta de Mar y su Madre

Bajo las cristalinas aguas del océano, una joven langosta de mar vivía con su madre en un tranquilo rincón del arrecife. La madre, experimentada y sabia, observaba con preocupación cómo su hija caminaba de manera desordenada, rozando sus costados contra las rocas mojadas y afiladas del lecho marino.

Un día, decidió aconsejar a su hija: «Querida, debes aprender a caminar derecha y evitar rozar tus costados contra las rocas. Es peligroso y no es la forma correcta de moverse para una langosta como nosotras.»

La joven langosta, escuchando atentamente, respondió con una observación aguda: «Madre, entiendo tus preocupaciones y agradezco tus consejos. Pero, ¿no sería más fácil para mí aprender si te viera caminar derecha primero? Si tú me muestras el camino correcto con tu propio ejemplo, te imitaré con gusto.»

La madre langosta, sorprendida por la sabiduría de su hija, reconoció la verdad en sus palabras. Desde aquel día, se esforzó por caminar de manera recta y elegante, siendo un modelo a seguir para su hija, quien pronto empezó a imitarla, mejorando su propio andar.