La mujer y la gallina

La Mujer y la Gallina Ambiciosa

En una modesta granja vivía una viuda que poseía una gallina muy especial. Esta gallina, fiel y puntual, ponía un huevo dorado cada día, siendo la única fuente de ingresos de la mujer.

Un día, la mujer pensó: «Si le doy más cebada a mi gallina, tal vez ponga dos huevos al día y duplicaré mis ganancias». Con esta idea, comenzó a alimentar a la gallina con más cebada de lo habitual, esperando ansiosamente el resultado de su experimento.

Pero, con el paso de los días, la gallina comenzó a engordar de manera significativa, y, contrariamente a lo esperado, dejó de poner huevos por completo. La viuda, desconcertada y arrepentida, se dio cuenta de que su ambición había arruinado la regularidad y la confiabilidad que antes tenía.